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viernes, 25 de abril de 2014

martes, 26 de febrero de 2013

NESTOR REAL, CANTOR

Un día como hoy...26 de febrero...pero de 1934...nacía

NESTOR REAL.
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Nombre completo: Néstor Alberto Coscarelli

Fecha y lugar de nacimiento: 26/02/1934, 
ciudad de Buenos Aires.

           

En sus comienzos interviene en varios concursos de cantores que se realizaban en Buenos Aires a fines de la década del '50 y principios de los sesenta. El más importante que ganó fue el organizado por el "Tango Bar" de Flores, en el que empató el primer puesto con Ricardo Medina, quien luego actuó con Osvaldo Pugliese.



Se inicia profesionalmente en la orquesta de Juan Caló, con el tiempo pasa a integrar el quinteto "Cinco maestros del tango" formado por Pedro Maffia, Armando Baliotti, José Luis Padula, Salvador Grecco y Roberto Dimas.



Después se integra como vocalista de la orquesta del bandoneonista Jorge Caldara, ex músico de Osvaldo Pugliese.



En 1966, "El Ruso" como lo apodaban sus admiradores, se incorpora a la Orquesta de Armando Pontier, en reemplazo de Alberto Podestá.



Con el maestro Pontier, realiza una gira por Japón, compartiendo la parte vocal con Héctor Darío. Recorren durante dos meses 60 ciudades actuando en teatros y televisión.



Con esta orquesta llega al disco grabando, entre otros, "Amigazo", "Silbando" y "Misa de once".



Desvinculado de la orquesta, inicia su carrera como solista con un éxito llamativo para la época, recorre todos los escenarios tangueros, actúa en Radio y televisión continuamente. "Grandes Valores del tango", de Canal 9, lo cuenta como una de las figuras de su elenco.



Actúa en muchos escenarios nocturnos, "El boliche de Rotundo", "Vos Tango", "La Casona" y "Taconeando".



Fallece inesperadamente en plena carrera artística el 30 de julio de 2000.

fuente: TODOTANGO.
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                              MISA DE ONCE
                              SILBANDO                          
                                                                     

viernes, 25 de enero de 2013

JOSE GONZALEZ CASTILLO, SILBANDO


SILBANDO
Tango 1925


Música: Sebastián Piana / Cátulo Castillo

Letra: José González Castillo
 


Una calle en Barracas al Sud,

una noche de verano,

cuando el cielo es más azul

y más dulzón el canto del barco italiano...

Con su luz mortecina, un farol

en la sombra parpadea

y en un zaguán

está un galán

hablando con su amor...



Y, desde el fondo del Dock,

gimiendo en lánguido lamento,

el eco trae el acento

de un monótono acordeón,

y cruza el cielo el aullido

de algún perro vagabundo

y un reo meditabundo

va silbando una canción...



Una calle... Un farol... Ella y él...

y, llegando sigilosa,

la sombra del hombre aquel

a quien lo traicionó una vez la ingrata moza...

Un quejido y un grito mortal

y, brillando entre la sombra,

el relumbrón

con que un facón

da su tajo fatal...



Y desde el fondo del Dock,

gimiendo en lánguido lamento,

el eco trae el acento

de un monótono acordeón...

Y, al son que el fuelle rezonga

y en el eco se prolonga

el alma de la milonga

va cantando su emoción.


                              JULIO SOSA


JOSE GONZALEZ CASTILLO, SILBANDO


SILBANDO
Tango 1925


Música: Sebastián Piana / Cátulo Castillo

Letra: José González Castillo

 
 

Una calle en Barracas al Sud,

una noche de verano,

cuando el cielo es más azul

y más dulzón el canto del barco italiano...

Con su luz mortecina, un farol

en la sombra parpadea

y en un zaguán

está un galán

hablando con su amor...



Y, desde el fondo del Dock,

gimiendo en lánguido lamento,

el eco trae el acento

de un monótono acordeón,

y cruza el cielo el aullido

de algún perro vagabundo

y un reo meditabundo

va silbando una canción...



Una calle... Un farol... Ella y él...

y, llegando sigilosa,

la sombra del hombre aquel

a quien lo traicionó una vez la ingrata moza...

Un quejido y un grito mortal

y, brillando entre la sombra,

el relumbrón

con que un facón

da su tajo fatal...



Y desde el fondo del Dock,

gimiendo en lánguido lamento,

el eco trae el acento

de un monótono acordeón...

Y, al son que el fuelle rezonga

y en el eco se prolonga

el alma de la milonga

va cantando su emoción.




EDMUNDO RIVERO