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miércoles, 11 de septiembre de 2013

-DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO, MAESTRO

Un día como hoy... 11 de septiembre... pero de 1888... fallecía
DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO.
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15 de febrero de 1811 - 11 de septiembre de 1888
EDUCADOR, POLITICO, ESCRITOR, 
PRESIDENTE DE LA NACION

En este blog, EL BOLICHO, hemos publicado dos biografías de don DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO, una de Felipe Pigna, y otra del Ministerio de Educación, el día 11 de septiembre de 2012:





lunes, 2 de septiembre de 2013

RECORDAMOS A BERNARDINO RIVADAVIA


1845 – muere en Cádiz Bernardino Rivadavia, primer presidente argentino.
 
1845
Muere en Cádiz (España) el estadista y político BERNARDINO RIVADAVIA, primer argentino con el título de presidente. 

Nació en Buenos Aires el 20 de mayo de 1780. 
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Un día como hoy... 2 de septiembre... pero de 1845...fallecía
BERNARDINO RIVADAVIA.
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Bernardino Rivadavia

Bernardino Rivadavia
Presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata
8 de febrero de 1826-27 de junio de 1827

Datos personales
Nacimiento: 20 de mayo de 1780
Buenos Aires,Virreinato del Río de la Plata
Fallecimiento: 2 de septiembre de 1845 (65 años)
Cádiz,  España
Partido: Partido Unitario
Cónyuge: Juana del Pino de Rivadavia (1809-1841)
Hijos:
José Joaquín
Constancia
Bernardino Donato
Martín
Profesión: político

Bernardino de la Trinidad González Rivadavia y Rivadavia (Buenos Aires, 20 de mayo de 1780 – Cádiz, 2 de septiembre de 1845) fue un político rioplatense y el primer jefe de estado que ejerció como presidente de Argentina, cargo que desempeñó entre el 8 de febrero de 1826 y el 27 de junio de 1827.

Poco después de iniciada la Revolución de Mayo tuvo una fuerte influencia sobre el Primer Triunvirato.

Entre 1820 y 1824 fue Ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores de la provincia de Buenos Aires durante el gobierno del general Martín Rodríguez.

Partidario de la organización nacional, durante la vigencia del Congreso General de 1824 destinado a redactar una constitución, el inicio de la Guerra del Brasil motivó la creación inmediata del cargo de Presidente de la Nación Argentina y —tras ser elegido— fue el primero en ocuparlo.

La sanción de la Constitución Argentina de 1826, de fuerte contenido unitario, rechazada por las provincias y su propio repudio al "tratado deshonroso" preliminar de paz con el Imperio del Brasil para finalizar la guerra, motivaron su renuncia a la presidencia, siendo sucedido por Vicente López y Planes, pero al poco tiempo las autoridades nacionales se disolvieron, situación que se prolongó hasta 1852.

Luego de su renuncia se retiró a España, en donde murió en 1845. Sus restos fueron repatriados a Argentina en el año 1857, recibiendo honores de Capitán General. En la actualidad descansan en un mausoleo situado en la Plaza Miserere, adyacente a la Avenida Rivadavia nombrada en su honor.

fuente: WIKIPEDIA.
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Biografía completa:

viernes, 12 de julio de 2013

HIPOLITO YRIGOYEN, PRESIDENTE DE LA NACION



HIPOLITO YRIGOYEN.
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Hipólito Yrigoyen 
Hipólito Yrigoyen


Presidente de la Nación Argentina

12 de octubre de 1928-6 de septiembre de 1930

Vicepresidente  Enrique Martínez

Predecesor      Marcelo T. de Alvear

Sucesor           José Félix Uriburu (de facto)


Presidente de la Nación Argentina

12 de octubre de 1916-12 de octubre de 1922

Vicepresidente    Pelagio Luna (1916-1919)

Ninguno (1919-1922)

Predecesor      Victorino de la Plaza

Sucesor           Marcelo T. de Alvear


Datos personales

Nacimiento      12 de julio de 1852

Buenos Aires,  Argentina

Fallecimiento    3 de julio de 1933 (80 años)

Buenos Aires, Argentina

Partido             Unión Cívica Radical

Profesión         Abogado, Profesor




Hipólito Yrigoyen (Buenos Aires, 12 de julio de 1852 – Buenos Aires, 3 de julio de 1933) fue un político argentino, Presidente de la Nación Argentina en dos mandatos (1916-1922 y 1928-1930) y figura relevante de la Unión Cívica Radical. 
Fue el primer presidente de la historia argentina en ser elegido por sufragio universal masculino y secreto.


Infancia y juventud

Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen Alem, conocido como Hipólito Yrigoyen, fue el tercer hijo de Martín Yrigoyen Dolhagaray y de Marcelina Antonia Alem hermana de Leandro Alem. Según las investigaciones de Roberto Etchepareborda, su apellido original —a diferencia del de Bernardo de Irigoyen— era "Hirigoyen", que significa "Ciudad de lo alto". En el país vasco-francés la "h" se aspira como en inglés, mientras que en el país vasco-español no se pronuncia, por lo tanto el apellido Hirigoyen probablemente tiene su origen en Francia, mientras que sus variantes Yrigoyen e Irigoyen lo tienen en España.

El dirigente radical utilizaba "Yrigoyen" e "Irigoyen" indistintamente. El uso de "Yrigoyen" fue una utilización política de la cuarta década del siglo XX: Gabriel del Mazo, dirigente de FORJA, recomendaba usar el "Yrigoyen" en contraposición del "Irigoyen" que utilizaban los sectores que respondían a Marcelo T. de Alvear.

En 1965, tras la investigación de Etchepareborda, la Academia Nacional de la Historia, se pronunció por nombrar a Yrigoyen, con la "y" inicial.

Nació y se crio en el barrio porteño de Balvanera, y vivió en Avellaneda.

 Realizó sus estudios en el Colegio San José de Buenos Aires, fundado hacia 1858.

 El padre de Hipólito se casó con la hija de su patrón, Leandro Antonio Alén, un mazorquero rosista, futuro padre de Leandro N. Alem y abuelo de Hipólito Yrigoyen, que sería fusilado y colgado en la Plaza de Mayo.


Inicios políticos

Hipólito Yrigoyen y su tío Leandro N. Alem — quién cambió la última letra de su apellido para no ser discriminado por el recuerdo de su padre — comenzaron su vida política como miembros del Partido Autonomista, conducido por Adolfo Alsina, un partido de base popular enfrentado al Partido Nacional de Bartolomé Mitre.

En 1872, cuando Alem fue elegido diputado provincial, Hipólito Yrigoyen, con 20 años, fue nombrado gracias a la influencia de su tío, como Comisario (Policía) de Balvanera. En 1877 Alem e Yrigoyen se enfrentaron con el sector oficial del Partido Autonomista, llevando como candidato propio a Aristóbulo del Valle y sosteniendo una actitud de intransigente oposición a los acuerdos entre dirigentes. El enfrentamiento interno terminó con la exoneración de Yrigoyen. Al año siguiente Yrigoyen fue elegido diputado provincial por el Partido Republicano. Pero, una vez muerto Alsina, retornó al autonomismo.

Yrigoyen ingresó también a la masonería, de la mano de su tío revistando en la Logia "Docente", en donde estableció parámetros seculares para la educación.

Al federalizarse Buenos Aires y frente a la llegada de Julio A. Roca a la presidencia, Alem abandonó la política, en tanto que Yrigoyen aceptó la federalización y resultó elegido diputado nacional por el ahora reorganizado Partido Autonomista Nacional en 1880, siguiendo a Roca. Dos años después, al igual que su tío, desencantado de Roca, abandonó la política. En ese momento, dice Félix Luna, "Yrigoyen no es todavía sino el sobrino de Alem".

Para 1882 Yrigoyen había finalizado las materias teóricas de la carrera de Abogacía en la Universidad de Buenos Aires y la faltaban los prácticos. Años atrás había trabajado en el estudio jurídico que compartían Leandro Alem y Aristóbulo del Valle, pero nunca disfrutó la abogacía.

Por entonces, con 30 años, era una persona de escasos recursos, que había comenzado a trabajar como profesor de Historia Argentina, Instrucción Cívica y Filosofía en el Colegio Normal de Maestras, designado por Sarmiento, y que seguía viviendo en la casa de su tío. Los salarios que percibía eran donados al Hospital de Niños.

En esa época descubrió el pensamiento filosófico de Karl Krause, a través de los krausistas españoles: Julián Sanz del Río, Francisco Giner de los Ríos, etc., que influirá considerablemente en su pensamiento.

En esa década Hipólito Yrigoyen habría de enriquecerse, dedicándose a la invernada, es decir la compra de vacunos ya criados, para su engorde y venta al frigorífico. Para ello rentó una estancia y compró tres más. En total, casi 25 leguas de tierra. Entre otros campos, fue propietario de la estancia el "El Trigo", cerca de Las Flores, Provincia de Buenos Aires, una de las mejores zonas de pastoreo del país; La Seña en Anchorena, provincia de San Luis; y El Quemado cerca de General Alvear, Provincia de Buenos Aires. Yrigoyen realizó una verdadera fortuna de varios millones de pesos, que fueron utilizados casi completamente en la actividad política, a tal punto que, al momento de morir, su sucesión dejó un déficit (Luna)

Su relación con las mujeres ha sido sumamente discutida y atacada públicamente por sus opositores. Yrigoyen mantuvo una gran cantidad de relaciones sexuales sin ataduras. En una de esas relaciones informales, Yrigoyen tuvo una hija que lo acompañará toda la vida: Elena. Nunca admitió tener otros hijos, aunque se sabe que tuvo muchos más, al menos seis (Luna); aunque, según las investigaciones planteadas en “Los amores de Yrigoyen” de Araceli Bellota, Hipólito habría tenido 5 hijos. Helena, la mayor, hija de Antonia Pavón (la criada de su tía Tomasa Alem, la cual vivió un período en la casa familiar); los tres siguientes, Sara Dominga, un hijo que falleció luego de nacer y Eduardo Abel con Dominga Campos, hija del comandante Pedro Campos, (acompañó a Roca en la “Campaña al Desierto”) que estaba en desacuerdo con que su hija fuera pareja de Hipólito. Su último hijo fue Luis Hernán, nacido el 7 de marzo de 1897, fruto de su querida Luisa Bacichi. Aunque Hipólito nunca se casó, y ni siquiera convivió con Antonia y Dominga, estaba en contra de la ley de divorcio, ya que sostenía que la familia era la base que sostenía al país. Según otros autores, Don Hipólito habría tenido 9 hijos, con el fallecimiento de 3 de ellos. (Entre los distintos autores hay, obviamente, pequeñas variantes, aunque todos coinciden en que no reconoció a ninguno de ellos legalmente).

En 1889, Yrigoyen se mudó a su propia casa, frente a lo que hoy es la Plaza Congreso en la Ciudad de Buenos Aires, en la calle que lleva su nombre, a la altura del 1600. Por esa época entabló una profunda amistad con dos amigos de su hermano trágicamente fallecido, y que tendrían mucho que ver con los cambios institucionales que llevarán a Hipólito Yrigoyen a la presidencia de la Nación: Carlos Pellegrini y Roque Sáenz Peña.



La lucha armada (1890-1912)
Participó activamente en la Revolución de 1890 y en la de 1893. En la primera era candidato a jefe de policía, en caso de triunfar la revolución; en la segunda organizó, condujo y financió un ejército radical de 8.000 hombres. Fue uno de los fundadores, siguiendo a su tío y a Aristóbulo del Valle, tanto de la Unión Cívica como de la Unión Cívica Radical que serán dirigidas por Leandro Alem. 

Hipólito Yrigoyen, jefe revolucionario en 1893. Dibujo de Demócrito (Eduardo Sojo) publicado en la Revista Don Quijote.

Hipólito Yrigoyen en 1893.
A pesar del afecto que sentía por su tío, desconfiaba de sus condiciones para el liderazgo, lo que lo llevó a enfrentarse políticamente y a organizar la Unión Cívica Radical de la provincia de Buenos Aires como un partido político autónomo.

Tras el suicidio de su tío Leandro Alem y la muerte de Aristóbulo del Valle, en 1896, Yrigoyen se manifestó en profundo desacuerdo con la orientación acuerdista con el mitrismo que imponía el presidente del Comité Nacional, Bernardo de Irigoyen, como táctica para enfrentar a Roca, cuando éste se encaminaba a su segunda presidencia en 1898. Cuando la Convención Nacional de la UCR sancionó la llamada política de las paralelas para concurrir a elecciones junto con los mitristas, Yrigoyen disolvió el Comité de la UCR de la provincia de Buenos Aires, desbaratando la estrategia de los bernardistas. Desde entonces, el radicalismo entraría en un estado de desorganización hasta la reorganización partidaria de 1904.

En 1903 Yrigoyen comenzó la reorganización institucional de la UCR, y encabezó y financió con su propio dinero la Revolución de 1905, que resultó un fracaso. Sin embargo, tanto el convencimiento de que debía eliminarse abusos, como el miedo a un nuevo levantamiento armado de Yrigoyen, llevó a su amigo y presidente de la Nación, Roque Sáenz Peña a sancionar la Ley del Voto Secreto en 1912, más conocida como Ley Sáenz Peña que lo llevaría a la presidencia en 1916.

Primera presidencia (1916-1922)

Artículos principales: Historia de la Unión Cívica Radical: 1916-1930 y Elecciones presidenciales de Argentina de 1916.

Yrigoyen el día de su asunción.

Primera urna electoral empleada en las elecciones de 1916, expuesta en el Museo del Bicentenario.

En las elecciones la fórmula Hipólito Yrigoyen-Pelagio Luna se impuso cómodamente superando a las fórmulas del Partido Conservador (Ángel Rojas - Juan Eugenio Serú), del Partido Demócrata Progresista (Lisandro de la Torre - Alejandro Carbó) y del Partido Socialista (Juan B. Justo-Nicolás Repetto).

El impulso inicial de la conquista de los derechos democráticos se vio frenado, ya que la UCR no controlaba el Senado ni la gobernación de muchas de las provincias. Yrigoyen recurrió en varios casos a la intervención federal, ahondando el enfrentamiento con los sectores conservadores.

Económicamente, la Argentina tras la primera guerra mundial, no se vio muy beneficiada, se redujeron las exportaciones, y también hubo una disminución en las importaciones, eso generó desempleo vinculado al sector exportador. Pero en 1918, una creciente demanda de los productos de exportación argentinos, rápidamente se generalizó en inflación, lo cual benefició a los terratenientes exportadores por el mayor precio que recibían por sus productos y perjudicó a los trabajadores asalariados.
A indicación suya, el candidato radical para las elecciones de 1922 fue Marcelo Torcuato de Alvear. Éste resultó electo, y pronto se puso al frente de la facción antipersonalista de su partido, es decir, la opuesta a Yrigoyen.


Ministerios del Primer Gobierno de Hipólito Yrigoyen


-Ministerio del Interior
Ramón Gómez: 12 de octubre de 1916 – 10 de abril de 1922

Francisco Beiró 11 de abril de 1922 - 12 de octubre de 1922

-Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto         
Carlos A. Becú: 12 de octubre de 1916 – 30 de enero de 1917

Honorio Pueyrredón  30 de enero de 1917 – 12 de octubre  1922

-Ministerio de Hacienda             
Domingo Salaberry  12 de octubre 1916 – 12 de octubre 1922
-Ministerio de Justicia e Instrucción Pública    
 José Santos Salinas      12 de octubre 1916 – 12 de octubre 1922

-Ministerio de Agricultura           
Honorio Pueyrredón  12 de octubre 1916 – septiembre 1917 Alfredo Demarchi:  septiembre 1917 – marzo  1922

Eudoro Vargas Gómez: marzo 1922 – 9 de agosto 1922

Carlos J. Rodríguez  9 de agosto 1922 – 12 de octubre 1922

-Ministerio de Obras Públicas    
Pablo Torello   12 de octubre 1916 – 12 de octubre 1922

-Ministerio de Guerra    
Elpidio González  12 de octubre de 1916 – 1917

Julio Moreno    1917 – 12 de octubre de 1922

-Ministerio de Marina    
 Federico Álvarez de Toledo:12 de octubre 1916 – febrero 1921

Tomás Zurueta febrero 1921 – 12 de octubre 1922


Segunda presidencia (1928-1930)

Artículos principales: Historia de la Unión Cívica Radical (1916-1930 El segundo gobierno de Hipólito Yrigoyen (1928-1930), Segundo gobierno de Yrigoyen y Elecciones presidenciales de Argentina de 1928. 

Yrigoyen al asumir en 1928.

Yrigoyen fue electo presidente nuevamente en 1928, para un período que debió ser 1928-1934, derrotando a una coalición de conservadores y radicales antipersonalistas.

En 1929 se produjo la Gran Depresión mundial. El radicalismo dirigido por Yrigoyen no supo responder a las nuevas tendencias socio-político-económicas que la crisis estaba señalando, en un contexto de desintegración de todo un paradigma económico mundial.

Yrigoyen intervino las provincias de Mendoza y San Juan, gobernadas por radicales opositores (el lencinismo en la primera, y el bloquismo de los Cantoni en la segunda). A fin de año, el Senador opositor mendocino Carlos Washington Lencinas fue asesinado por un militante yrigoyenista. El crimen causó estupor en el país; lógicamente, Yrigoyen fue acusado de haberlo ordenado, aunque no es probable que ello haya ocurrido. Un mes más tarde, hubo un atentado anarquista contra Yrigoyen al salir de su casa para ir a la Casa de Gobierno.

Golpe: manifestantes saquean la casa de Yrigoyen.

El año 1930 se inició con otro asesinato de un opositor en una provincia intervenida por el gobierno, el del abogado bloquista Manuel Ignacio Castellano. El 2 de marzo se realizaron las elecciones parlamentarias, en las que la Unión Cívica Radical perdió estrepitosamente en la Ciudad de Buenos Aires, frente a los 100.000 votos obtenidos por el Partido Socialista Independiente, seguidos del Partido Socialista original, con 84.000. Los radicales obtuvieron 83.000. En todo el país, la UCR retrocedió en su caudal electoral, obteniendo 655.000 votos, mientras la oposición alcanzó 695.000 (Luna).

En plena crisis económica y política, y cuando aún faltaban cuatro años para las elecciones presidenciales, la debilidad del gobierno de Yrigoyen se hizo crítica. El radicalismo estaba completamente dividido y el gobierno no tenía diálogo con la oposición.

El hecho más importante y duradero del segundo gobierno de Yrigoyen fue la decisión tomada el 1 de agosto por parte de la empresa petrolera estatal YPF de intervenir en el mercado petrolero para fijar el precio y romper los trusts.



Treinta y siete días después, el 6 de septiembre de 1930, fue depuesto por el primer golpe de estado de la época constitucional, apoyado por la gran prensa de las familias oligárquicas, el ejército y la oposición de la élites conservadoras. La clase media, clave para su llegada al poder, había dejado de respaldarlo tras la debacle económica. Varios historiadores han vinculado, al menos parcialmente, el golpe militar con la decisión de YPF. En el curso del golpe de estado, turbas de manifestantes ingresaron a la casa de Yrigoyen para saquearla. El General Uriburu, dejó el poder 2 años más tarde para permitir la llegada de un nuevo gobierno que encabezado por el Gral. Agustín P. Justo como Presidente y Julio Roca (h) como Vicepresidente resultó electo en comicios viciados por la virtual proscripción del radicalismo, dando comienzo a la denominada "década infame" caracterizada por un desenfadado fraude electoral.



Ministerios del Segundo Gobierno de Hipólito Yrigoyen

-Ministerio del Interior    
Elpidio González: 12 de octubre 1928 – 6 de septiembre  1930

-Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto         
Horacio Oyhanarte: 12 de octubre 1928 – 6 de septiembre 1930

-Ministerio de Hacienda             
Enrique Pérez Colman 12 de octubre 1928 – 6 de septiembre 1930

-Ministerio de Justicia e Instrucción Pública     
Juan de la Campa:12 de octubre 1928 – 6 de septiembre 1930

-Ministerio de Agricultura           
Juan B. Fleitas 12 de octubre 1928 – 6 de septiembre 1930

-Ministerio de Obras Públicas    
José Benjamín Ábalos 12 de octubre 1928 – 6 de septiembre 1930

-Ministerio de Guerra     
Luis Dellepiane 12 de octubre 1928 – 3 de septiembre 1930

-Ministerio de Marina     
Tomás Zurueta 12 de octubre 1928 – 6 de septiembre 1930

 
Últimos Años
 

La gente observa el cortejo fúnebre de Yrigoyen en la Av. Callao. (1933)



Después de su derrocamiento, Yrigoyen fue detenido y confinado reiteradamente en la Isla Martín García.


Falleció en Buenos Aires el 3 de julio de 1933; fue acompañado a su última morada por una de las manifestaciones espontáneas más masivas y sorpresivas de la historia argentina. Sus restos mortales descansan en el Cementerio de la Recoleta de la Ciudad de Buenos Aires


En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la calle Sarmiento 948, adosada a una de las columnas de granito que sostiene el actual edificio de catorce pisos, se encuentra una placa de bronce que reza: "En este sitio el 03 de Julio de 1933 murió Don Hipólito Yrigoyen...", declarado Solar Histórico por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.


La herencia política de Yrigoyen


Grupos y movimientos de la mayor parte de los partidos políticos argentinos han reivindicado la herencia política de Hipólito Yrigoyen, el yrigoyenismo.


Entre estos grupos puede mencionarse a FORJA, creada en 1935; el Movimiento Intransigente y Renovador de la UCR creado en 1945, el propio Juan Perón que en más de una oportunidad reclamó una línea popular San Martín-Yrigoyen-Perón. También la reivindicaron algunos socialistas, como Guillermo Estévez Boero o Hermes Binner, o comunistas como Rodolfo Puiggrós, entre otros.


En 2005, a través de la Ley 26.040, el Gobierno Argentino creó el Instituto Nacional Yrigoyeneano, figura jurídica con la que continuaría una institución creada en 1948, cuyo presidente es el ex vice presidente argentino Dr. Víctor Martínez.

fuente: WIKIPEDIA.
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HIPOLITO IRIGOYEN, PRESIDENTE DE LA NACION

Un día como hoy... 12 de julio... pero de 1852... nacía
HIPOLITO YRIGOYEN.
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BIOGRAFIAS Y VIDAS:






















Hipólito Yrigoyen

(O Hipólito Irigoyen; Buenos Aires, 1852 - 1933). Político argentino que alcanzó la presidencia de la República. Cursó sus primeros estudios en el Colegio San José de los padres bayoneses y más tarde en el colegio de la América del Sur. Ingresó después en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, pero no consta que lograra recibirse con el título de abogado.

La situación económica de su familia le obligó a trabajar desde su temprana juventud en empleos modestos, que desempeñó sucesivamente en una compañía de transportes, en las oficinas de un abogado y luego en el Estado, como escribiente de la contaduría general, en 1870. Dos años más tarde obtuvo el puesto de comisario de policía de una de las parroquias en las que se dividía en el plano político y administrativo la ciudad de Buenos Aires.

También desde muy joven se sintió atraído por la actividad política, y este interés lo indujo a participar en los acontecimientos turbulentos de la revolución encabezada por el general Bartolomé Mitre en 1874, aunque luego apoyó a la facción del gobierno y del candidato a presidente electo Nicolás Avellaneda. En 1877 se alejó del cargo de comisario que todavía ocupaba, al parecer por cuestiones políticas que no quedan del todo claras, y en 1878 logró imponerse como candidato a diputado provincial hasta que los sucesos de 1880 y la federalización de Buenos Aires dieron fin a su mandato.

Sin embargo, en ese mismo año resultó electo en los comicios realizados a fin de sustituir a los diputados que habían quedado cesantes y se desempeñó en el cargo durante dos años, al cabo de los cuales se retiró a la vida privada. En este período atendió a la administración de campos de su propiedad situados en la provincia de Buenos Aires y a la enseñanza en un instituto de estudios superiores.

La llamada "Revolución del 90" lo encontró entre sus más entusiastas protagonistas, y a partir de entonces Yrigoyen ya no volvió a abandonar la vida pública. Durante los sucesos de la revolución, uno de cuyos cabecillas era su tío Leandro N. Alem, Yrigoyen fue propuesto y aceptado por las fuerzas revolucionarias para ocupar el cargo de Jefe de Policía en caso de que se concretase el triunfo y se impusiera un gobierno provisional.

A partir del 90 pasó a ser una figura significativa de la política argentina. El presidente de la república Carlos Pellegrini lo instó a participar en negociaciones entre los partidos políticos en pugna, y el también presidente Luis Sáenz Peña lo invitó incluso a incorporarse a su gabinete, pero Yrigoyen, animado por una férrea intransigencia con respecto al régimen político de la época, rechazó ambos ofrecimientos.

De hecho, 1893 lo encontró nuevamente involucrado en una revolución, esta vez al frente de los sublevados, en su calidad de presidente del Comité Central bonaerense de la recientemente fundada Unión Cívica Radical. Durante los sucesos del 93 Yrigoyen logró involucrar en el movimiento a un importante número de oficiales del ejército, dirigió personalmente las operaciones militares y participó de la ocupación de varias ciudades de la Provincia de Buenos Aires. Fue proclamado por la revolución gobernador de la Provincia, pero renunció al cargo, que fue ocupado por el Dr. Juan C. Belgrano, hasta que el gobierno nacional, encabezado entonces por el Dr. Manuel Quintana, intervino la Provincia.

El sistema electoral vigente entonces en la Argentina daba lugar a abusos y manejos por parte de quienes ejercían el poder político, de modo que el único medio que los radicales vislumbraban para la conquista del poder era la abstención electoral y la lucha armada. Por ello, el 4 de febrero de 1905 explotó una tercera revolución radical encabezada nuevamente por Yrigoyen que logró ocupar parte de la capital y algunas ciudades de la provincia, pero fue finalmente sofocada por el ejército. Yrigoyen resultó entonces proscripto, pero una ley de aministía le permitió volver a hacerse cargo de sus funciones como dirigente del partido radical.

Hipólito Yrigoyen

Fue entonces, en 1912, que se sancionó la llamada "Ley Sáenz Peña", que garantizaba el voto universal, obligatorio y secreto para los varones adultos y la representación para la primera minoría, con lo que la Unión Cívica Radical decidió volver a participar de las elecciones. La idea de la elite política gobernante era que la oposición radical habría obtenido en el mejor de los casos la minoría, pero en los comicios del 2 de abril 1916 Yrigoyen resultó electo presidente de la república acompañado en la fórmula por Pelagio B. Luna. Al asumir el cargo el 12 de octubre de ese mismo año, Yrigoyen fue llevado en andas por sus simpatizantes desde el congreso de la nación hasta la casa de gobierno, por una distancia de más de un kilómetro y medio.

La política de Yrigoyen no introdujo novedades sustanciales en la economía argentina, ligada entonces al mercado mundial a través de la exportación de alimentos -sustancialmente cereales y carnes- y la importación de productos manufacturados. Sus preocupaciones eran esencialmente político-institucionales, y por lo demás casi nadie consideraba importante realizar cambios en un modelo económico que había consagrado al país como "granero del mundo".

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) favoreció en principio las exportaciones argentinas a los países beligerantes y activó la producción de manufacturas para reemplazar las importaciones que a causa de la guerra no llegaban regularmente al país. Pero al finalizar el conflicto se vio resentido lo que constituía el "motor" de la economía argentina, al desacelerarse el ritmo de su comercio exterior, lo que puso al gobierno radical ante situaciones de difícil resolución. Yrigoyen no pudo más que seguir una política relativamente restrictiva del gasto público, situación nada fácil por el hecho de que su partido, representante de las clases medias de origen inmigratorio en ascenso, recibía fuertes presiones para premiar fidelidades políticas con cargos y empleos en el aparato del Estado.

Por otra parte, la conflictividad social del momento dio lugar a importantes protestas obreras, conducidas en general por dirigentes anarquistas. La más significativa es la que se produjo en enero de 1919 en la ciudad de Buenos Aires y que se conoce con el nombre de "Semana Trágica". Durante esos días la ciudad fue escenario de tiroteos entre obreros y policías, y por primera vez el ejército tomó parte en la represión. Hubo gran cantidad de víctimas e incluso se organizaron pogroms contra los inmigrantes judíos, acusados de llevar a la Argentina el comunismo que recientemente había tomado el poder en Rusia. Otros hechos de gravedad se produjeron durante las huelgas en la Patagonia en 1921, donde la protesta anarquista fue aplastada por el ejército con notable ferocidad.

En cuanto a la política exterior, el gobierno radical se mantuvo en todo momento neutral, a pesar de que se produjeron algunos incidentes con el gobierno imperial alemán (en 1917 un barco mercante argentino fue hundido por un submarino alemán y el embajador del imperio fue expulsado del país acusado de transmitir mensajes agraviantes para el país) y que el gobierno entabló negociaciones muy ventajosas con los aliados para la venta de productos argentinos. Una delegación argentina presidida por el ministro de relaciones exteriores Honorio Pueyrredón y en la que participaba además el ministro plenipotenciario argentino en Francia Dr. Marcelo T. de Alvear, tomó parte en las sesiones de la Liga de las Naciones inauguradas en 1920. En ellas propusieron ciertas enmiendas al Pacto de la Liga que tendían a limitar su alcance político, lo que suscitó desacuerdos y determinó el retiro de la delegación argentina.

En el plano interno, el primer gobierno de Yrigoyen se decidió a reafirmar su autoridad en relación a las oposiciones surgidas en algunas provincias, acudiendo abundantemente a la intervención federal. Ello se explica por el hecho de que el triunfo en las elecciones de 1916 no había sido aplastante, y la oposición conservaba amplios espacios de poder en las cámaras y en los gobiernos y legislaturas provinciales. Durante este período se produjeron 20 intervenciones que afectaron a las provincias de Mendoza, San Juan, Salta, Jujuy y Tucumán.

En 1928, después del interregno del gobierno del también radical Dr. Marcelo T. de Alvear, Yrigoyen volvió a presentar su candidatura a las elecciones nacionales del 1 de abril de 1928, que ganó esta vez rotundamente: 839.140 votos contra 439.178 de la segunda lista. El partido estaba ya dividido en dos corrientes antagónicas: la "personalista" dirigida por Yrigoyen y la "antipersonalista" capitaneada por Alvear, cuyos candidatos fueron quienes obtuvieron el segundo lugar en las elecciones. Esta vez la diferencia de votos permitió a Yrigoyen la organización de un gobierno de corte más "popular", es decir, integrado en mayor medida por miembros conspicuos de las clases medias en ascenso.

Pero el presidente era ya anciano y pronto las dificultades comenzaron a multiplicarse. Se acusaba al gobierno de despilfarro de los caudales públicos en favor de sus partidarios, a quienes se premiaba con cargos y empleos en el Estado, mientras crecía en el interior del radicalismo la puja por definir quién sería el sucesor de un presidente cuyo fin se vislumbraba próximo. A estas circunstancias se sumaban las crecientes dificultades financieras del Estado en un contexto internacional poco favorable, y en consecuencia la oposición política aumentó, dentro y fuera del partido.

De hecho, las elecciones parlamentarias del 2 de marzo de 1930 arrojaron resultados por demás negativos para el gobierno. El 9 de agosto de 1930 un grupo de radicales opositores declaró que el sistema republicano había sido anulado en los hechos, y la conspiración militar empezó a cobrar forma apoyada por pequeños pero muy activos grupos nacionalistas y por gran parte de la prensa.

El ministro de guerra, general Dellepiane, denunció ante el gobierno lo que era un secreto a voces, es decir, la inminencia de un golpe de estado del que no existían antecedentes inmediatos en la historia argentina, pero al no ser atendido dimitió al cargo. Los estudiantes universitarios exigían la renuncia de Yrigoyen y llegaron a manifestar contra él frente a la casa de gobierno. Así, enfermo, cercado, desprestigiado y carente del mínimo consenso político necesario, Yrigoyen dejó el gobierno en manos del vicepresidente Enrique Martínez, quien decretó el estado de sitio pero no pudo impedir que el 6 de septiembre de 1930 el primer golpe de estado de la Argentina contemporánea interrumpiese el régimen constitucional.

Yrigoyen renunció a la presidencia de la República y fue encarcelado en un regimiento, para ser luego confinado en la Isla Martín García frente a Buenos Aires, hasta que en 1932 quedó en libertad, beneficiado por un indulto del general Agustín P. Justo que, sin embargo, Yrigoyen se permitió rechazar. A su arribo al puerto de Buenos Aires fue recibido por una concurrida manifestación popular, pero poco después se lo obligó a volver a su confinamiento en Martín García. Su segundo regreso a la capital, con permiso por motivos de salud, tuvo lugar en enero de 1933. Poco tiempo después moría y su entierro convocó una multitud.

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Ficha biográfica de Hipólito Yrigoyen
Autor: Mariano Fain

Nombre completo: Juan Hipólito del Corazón de Jesús Yrigoyen
Fecha de Nacimiento: 12 de Julio de 1852
Lugar de Nacimiento: Buenos Aires
Fecha de Fallecimiento: 3 de Julio de 1933
Lugar de Fallecimiento: Buenos Aires
Nombre de la Madre: Marcelina Alen
Nombre del Padre: Martín Yrigoyen
Hermanos: Roque, Martín, Amalia y Marcelina

Hipólito Yrigoyen fue dos veces presidente del país entre 1916-1922 y 1928-1930,  representando a la U.C.R..

Algunos de sus apodos más conocidos fueron: el “peludo”, por su aversión a mostrarse en público, y el “vidente”, por su supuesta capacidad para interpretar las demandas, necesidades e intereses de sus interlocutores.

A lo largo de su vida mostró gran versatilidad en el desempeño de diversas funciones: comisario de policía en el barrio de Balvanera, presidente del Consejo escolar de la misma ciudad,  profesor de historia, filosofía e instrucción cívica, estudiante de abogacía, diputado, terrateniente, jefe revolucionario y presidente de la República Argentina.

Durante los años que ejerció la docencia, entre 1880 y 1905, donó sus honorarios al Hospital de Niños.

Participó y lideró numerosas revoluciones, que si bien fracasaron en sus objetivos concretos, prepararon el terreno para la implementación de la Ley Sáenz Peña.

Luego del suicidio de su tío, se enfrentó a duelo con el santafecino Lisandro de la Torre, experto esgrimista, al cual derrotó –pese a carecer él mismo de toda experiencia de esgrima-, dejándole numerosas marcas en su cuerpo y rostro.

El 12 de octubre de 1916, asumió por primera vez la presidencia del país. Concluía así el período conservador. Ese día la multitud enfervorizada desenganchó espontáneamente los caballos del carruaje que trasladaba al flamante líder radical desde el Congreso y lo llevó a pulso hasta la Casa Rosada.

Estas elecciones que dieron triunfo a Yrigoyen fueron las primeras que se realizaron a nivel nacional bajo los auspicios de la llamada Ley Sáenz Peña (ley electoral de 1912), que imponía el voto universal, secreto y obligatorio.
En 1928 Yrigoyen fue electo presidente del país por segunda vez por una abrumadora mayoría en una elección conocida como “el plebiscito”. Su período de gobierno quedó inconcluso como consecuencia del golpe de estado producido el 6 de septiembre de 1930, que encabezó el general José Félix Uriburu y dio comienzo a la “década infame”.

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