La primera
exposición del grupo se realizó en 1874 en el atelier del fotógrafo Nadar en el
Boulevard des Capucines de París. Inspirado por una de las obras expuestas, Impresión,
sol naciente, que Monet había pintado en 1872 en El Havre junto con otras
obras, el crítico de arte Leroy, de la revista Le Charivari, la llamó «la
exposición de los impresionistas». Así fue como nació el término impresionismo,
que en un principio fue usado a manera de burla por los críticos y que luego
fue utilizado por los mismos artistas, basándose en la pintura de Monet. La
exposición no tuvo mayor resonancia y la sociedad fue disuelta al fin de ese
mismo año. En 1876 se realizó una segunda exhibición impresionista en las
dependencias del mercader de arte Durand-Ruel donde Monet exhibió 18 pinturas.
En ese año conoció a Ernest Hoschedé, que era dueño de un almacén y quien le
encargó la pintura de unos paneles para el castillo de Rottenbourg. El 17 de
marzo de 1878 nació el segundo hijo de Monet, Michel. Ese verano la familia se
mudó a Vétheuil, donde les siguió Alice Hoschedé con sus seis hijos, después de
que su marido se declarara en bancarrota. El 5 de septiembre de 1879 murió la
esposa de Monet, Camille, a la edad de 32 años, a consecuencia de un aborto
inducido fallido.10
En 1881
Durand-Ruel compró más pinturas de Monet y además lo apoyó económicamente para
que realizara un viaje a la costa de Normandía para pintar. En diciembre de
1881 Claude Monet y Alice Hoschedé se mudan junto con sus hijos a Poissy.
La exposición de
los impresionistas de 1882 es la última en la que Monet participa. A partir de
ese momento su alejamiento de los otros impresionistas es cada vez más marcado
y lo acusan de no apoyar al grupo por motivos egoístas. Monet intentó
nuevamente exhibir en el Salón de París y una de sus pinturas fue aceptada por
el jurado.
Monet en su
jardín. Al fondo, se ve el puente japonés.
Giverny
En 1883,
Durand-Ruel organiza una exhibición individual con pinturas de Monet. Esta
exhibición tuvo una crítica favorable, sin embargo no resultó en grandes
ventas. A pesar de esto, la situación económica de Monet mejoró gracias a que
el mercado de obras impresionistas se reanima a partir del principio de la
década de 1880. Monet rentó una casa en Giverny donde creó su famoso jardín. Se
mudó ahí junto a sus dos hijos y Alice Hoschedé y los suyos. En diciembre viaja
con Renoir a la costa mediterránea francesa. Entre enero y abril de 1884 Monet
pinta en la Riviera. Dos años más tarde hace otro viaje a los Países Bajos. En
el otoño de 1886 Monet pinta en Bretaña, donde conoce a su futuro biógrafo,
Gustave Geffroy. De enero hasta abril de 1888 pinta en la Costa Azul y en el
verano viaja nuevamente a Londres. Luego de su regreso a Francia, rechazó la
cruz de la Legión de Honor. Al año siguiente juntó dinero para comprar la
pintura Olympia a la viuda de su amigo Manet, que luego donaría al Louvre. En
1890 Monet compró la casa en Giverny, en la que había vivido por varios años,
gracias a que su situación económica había mejorado debido a las ventas
regulares de sus obras. Con compras adicionales de terreno expandió cada vez
más su propiedad e invirtió mucho dinero en el cuidado de su jardín. Se
enfrentó con la desconfianza de los campesinos locales que temían algún peligro
para sus terrenos y ganado, ya que Monet plantaba plantas exóticas como la
tuberosa de México entre otras especies exóticas. A fines de la década de 1880
un pequeño grupo de pintores estadounidenses visitó Giverny para conocer a
Monet. Entre ellos se encontraba Theodore Robinson, que fue uno de los primeros
artistas estadounidenses en introducir el impresionismo en su obra. Monet no
mantuvo contacto cercano con los llamados «givernistas» ya que nunca quiso
asumir el rol de maestro.
En 1891 muere
Ernest Hoschedé, lo que permitió que Monet y la viuda de éste, Alice,
legitimaran su relación mediante el matrimonio en julio de 1892. En ese mismo
año se casó su hijastra Suzanne con uno de los «givernistas», el pintor
Theodore Butler. En 1895 Monet viaja a Noruega, donde visitó a uno de sus
hijastros. En 1897 construyó en Giverny un segundo atelier ya que necesitaba
más espacio para su trabajo. Al mismo tiempo fueron exhibidos veinte cuadros
suyos en la Bienal de Venecia. Durante el verano se casó su hijo Jean con su
hermanastra, Blanche Hoschedé. En 1899 y 1900 Monet realizó varios viajes a
Londres. Junto con su esposa Alice, viajó en automóvil a Madrid donde estudió a
los maestros españoles. En Giverny trabajó sobre todo en las pinturas de
nenúfares, en 1906 pospuso varias veces una exhibición planeada por
Durand-Ruel.
Últimos años y
muerte
En el año 1908 se
evidenciaron los primeros indicios de la enfermedad de los ojos de Monet. Entre
septiembre y diciembre de ese año estuvo junto con su esposa en Venecia, donde
no solamente pintó, sino que también estudió en las iglesias y museos de la
ciudad las obras de los artistas Tiziano y Paolo Veronese. El 19 de mayo de
1911 murió su segunda esposa, Alice. Al año siguiente su visión empeoró y se le
diagnosticaron cataratas en ambos ojos. En 1912 fueron exhibidos con gran éxito
sus cuadros de Venecia en la galería Bernheim-Jeune. Georges Clemenceau y otros
amigos le recomendaron en 1914 que donase pinturas de la serie de nenúfares al
Estado francés, pero Monet que en otras ocasiones había rechazado títulos
honorarios de Estado, no fue persuadido. Después de la muerte de su hijo, Jean
Monet, la viuda de éste se encargo de los asuntos del hogar en Giverny. En 1915
Monet hizo construir ahí un tercer atelier aún más grande que los anteriores,
donde pintó los nenúfares (ninfeas) de su jardín.
Nenúfares,
c. 1899. Musee d'Orsay, Paris.
Al terminar la
Primera Guerra Mundial con el armisticio del 11 de noviembre de 1918, Monet le
donó al Estado francés ocho de sus pinturas de la serie de los nenúfares. En
1921, deprimido por su creciente ceguera, consideró solicitar el retorno de las
pinturas. En ese mismo año se realizó una gran exhibición retrospectiva de su
obra en las dependencias de Durand-Ruel. No fue hasta 1922, a instancias de su
amigo Clemenceau, que Claude Monet firmó un acuerdo notarial que legalizaba la
donación, con lo que los cuadros pasaron a ser propiedad del Estado. Luego de
dos operaciones de cataratas en 1923, Monet recuperó la vista. Comenzó a pintar
nuevamente sus grandes pinturas de nenúfares, pero se vio obstaculizado por la
depresión.
.En sus últimos
años Monet destruyó por cuenta propia varias de sus pinturas, ya que no quería
que obras sin terminar, bocetos y borradores entraran al mercado de arte, como
en efecto sucedió después de su muerte. El 5 de diciembre de 1926, Monet murió
en Giverny
Su casa fue
donada por su hijo Michel, su único heredero, a la Academia Francesa de Bellas
Artes en 1966. A través de la Fundación Claude Monet, la casa y los jardines
fueron abiertos al público en 1980 luego de una restauración y es actualmente
una atracción para turistas de todo el mundo que visitan Giverny.
La calle
Montorgueil con banderas, 1886.
Obra
Ningún pintor del
grupo fue tan puramente impresionista como Monet. En su obra el factor
dominante es un claro esfuerzo por incorporar el nuevo modo de visión, sobre
todo el carácter de la luz, mientras que la composición de grandes masas y
superficies sirve únicamente para establecer cierta coherencia. Por su parte,
Renoir fue el pintor que nos convence de que la estética del Impresionismo fue,
sobre todo, hedonista. El placer parece la cualidad más evidente de su obra, el
placer inmediato y ardiente que produce en él la pintura. Nunca se dejó agobiar
por problemas de estilo y llegó a decir que el objeto de un cuadro consiste
simplemente en decorar una pared y que por eso era importante que los colores
fueran agradables por sí mismos.
De todos los
impresionistas, Monet fue el que con más énfasis practicó el plenairismo, es
decir la práctica de la pintura al plein-air (en francés: 'aire pleno, total' y
también - y ese es el significado que aquí más nos importa- aire libre), la
pintura al aire libre. Aunque existe gran cantidad de pintores paisajistas
previos a Monet, se nota en ellos que la factura de sus obras ha sido realizada
principalmente dentro del taller tras un previo esbozo. Hasta la segunda mitad
de S.XIX, las pinturas (óleo, temple) eran realizadas artesanalmente y
envasadas en frascos, vejigas, etc. La invención de los pomos (un positivo
producto de la Revolución industrial), permitió a los pintores llevar sus óleos
o témperas al aire libre, bajo el sol, sin que estos elementos se secaran u
oxidaran rápidamente como había sucedido hasta entonces.
Al aire libre,
bajo la luz directa del sol, pudo minuciosamente observar y plasmar casi
inmediatamente, con pinceladas libres, los efectos de la luz sobre los objetos,
los cambios, las vibraciones de esa luz; por esta razón la pintura de Monet
resulta especialmente vital y llena de armonías.
Inspirado en el
ambiente de sus jardines en Giverny, inició en 1906 la serie de cuadros sobre
plantas florales acuáticas, (los cuadros de ninfeas y nenúfares que pueden
admirarse actualmente en el museo parisino de La Orangerie).
Todo puede
deducirse de una simple afirmación que realizara el artista:
"El motivo es para mí del todo
secundario; lo que quiero representar es lo que existe entre el motivo y
yo". Claude Monet
Aunque algunos
autores siguen atribuyendo a su problema en la vista su abstracción pictórica11
, considerando su retorno a un estilo más controlado luego de las operaciones
de cataratas en 1923.
Importancia
Significado
artístico, notoriedad
La obra de Monet
acompasa la influencia de varias influencias estilísticas. Sus primeras obras
pertenecen al realismo pictórico, del cual se alejó cada vez más a lo largo de
su carrera. Fue un miembro destacado de los impresionistas, y algunas de sus
obras se cuentan entre las más importantes de este estilo pictórico. Sus obras
tardías se componen sobre todo por series de paisajes y jardines. Las pinturas
de la serie de nenúfares que Monet donó al estado francés, se presentaron al
público el 17 de mayo de 1929 en el Museo de la Orangerie como Musée Monet,
pero la exhibición despertó poco interés. En estas salas se mostró una
retrospectiva de Monet en la que las obras de periodo tardío estuvieron poco
representadas. Posteriormente el museo organizó otras exhibiciones en estas
mismas salas, lo que contravenía el acuerdo realizado con el artista. Para la
presentación de tapices flamencos de 1935 incluso se descolgaron los cuadros de
Monet para colocar los tapices en su lugar. La crítica valoró la obra tardía de
forma negativa debido a sus formas disueltas y colores intensos, considerando
que les faltaba contacto empírico con la naturaleza, y que contradecían de esta
manera la idea de que el impresionismo daba una representación óptica exacta de
la naturaleza. Hasta la década de 1980, con pocas excepciones, en la historia
del arte se diferenciaba entre las obras impresionistas tempranas, que
comprende los cuadros creados entre 1870 y 1880, y las poco valoradas obras
tardías. Entre 1880 y el fin de siglo, Monet fue visto por la crítica como un
visionario. Después de 1890 sus cuadros se encuentran entre el naturalismo y el
abstraccionismo, lo que hace difícil clasificar la tendencia estilística de sus
obras tardías.
Artistas como Max
Liebermann, Giovanni Giacometti y Lovis Corinth valoraban las obras
impresionistas de Monet, y fueron influenciados por él. Esta influencia de
Monet, incluso después de su muerte, se extinguió con la muerte de Pierre
Bonnard en 1947, quien se llamaba a sí mismo el “último impresionista”. Aunque
los cubistas rechazaron la obra de Monet, sobre todo por la disolución de las
formas, muchos pintores extranjeros, como Wassily Kandinski, reconocieron la
importancia de Monet para la modernidad.
A finales de la
década de 1940 y en la década de 1950 hubo un resurgimiento en el interés por
Monet. En 1947 Marc Chagall dijo: «Monet es para mí, el Miguel Ángel de nuestra
época». Sin embargo a su juicio las obras tardías no tenían una posición
especial. André Masson expresó una opinión diferente en 1952, cuando llamó a
los grandes óleos de nenúfares «la capilla Sixtina del impresionismo».
Gran parte de la
creciente popularidad de Monet se debió a la pintura de posguerra en los
Estados Unidos, en la que el gesto regresa a primer plano, y en la que se
impuso el anti-racionalismo. El interés por las obras tardías de Monet resurgió
con el advenimiento de la pintura abstracta. Más de trescientos artistas
norteamericanos viajaron a París en la década de 1950, donde entre otros,
estudiaron a Monet. Estos eventos fueron el impulso para las primeras grandes
exhibiciones individuales en la década de 1950, que llevaron al reconocimiento
internacional de la obra de Monet. Entre éstas, la exhibición impresionista en
el Kunsthalle de Basilea de 1949 tiene especial importancia. El resurgimiento
en el interés por la obra de Monet también llevó a un incremento en el número
de visitantes la Orangerie.
Éxito comercial
Por gran parte de
su carrera artística, Monet vivió en la pobreza. Sus obras, al igual que las
obras de otros artistas que no se adherían al estilo clásico preferido por el
público, fueron ignoradas por los compradores en su momento. Con el auge
económico después de la guerra franco-prusiana de 1871 los precios subieron, e
incluso las obras de artistas impresionistas consiguieron precios altos de
forma sorpresiva. El mercader de arte Paul Durand-Ruel, quien conoció a Monet
durante su estadía en Londres, compró por muchos años obras de Monet y otros
artistas rechazados por la crítica. No pagaba mucho, pero esos ingresos
regulares le permitieron a Monet llevar una vida financieramente segura. A
partir de 1873 Durand-Ruel tuvo que restringir su apoyo a los artistas
impresionistas debido a una fuerte crisis económica en Francia, que afectó el
mercado de arte. La caída en los precios fue especialmente fuerte en las obras
de tipo impresionista. Es así como en 1874 Ernest Hoschedé pudo comprar la
pintura Impresión, sol naciente por 800 francos, pero en la subsecuente subasta
forzada por la bancarrota, en 1877, la obra alcanzó tan solo un precio 200
francos. Esta subasta documenta claramente la caída en los precios de obras de
los artistas impresionistas. La situación económica de Monet empeoró
nuevamente. A fines de 1878 Monet dijo al respecto: «No soy un principiante, y
es terrible a mi edad estar en esta situación, teniendo que mendigar y molestar
a los compradores». La situación de Monet no mejoró hasta que se mudó a
Giverny, cuando Durand-Ruel pudo reiniciar su apoyo a los impresionistas. Las
obras de Monet ganaron en reconocimiento, y los precios de sus cuadros
subieron. A mediados de la década de 1890, los cuadros de la serie de la
Catedral de Ruan alcanzaron un precio de 15.000 francos. En su casa de Giverny
fue visitado por importantes coleccionistas de arte como Matsukata Kojiro.
A fines de la
década de 1980 las obras de artistas impresionistas alcanzaron precios en
subasta que no han podido ser superados hasta la fecha. Monet es la única
excepción. Uno de sus cuadros de nenúfares de 1907 alcanzó en 1989 un precio de
10,5 millones de dólares, y el mismo cuadro fue vendido en una subasta de
Christie's con una ganancia de dos millones de dólares en noviembre de 2005.
Esto se debe a que muy pocas obras de Monet están disponibles en el mercado. En
2004 fueron 26, en 2005, 22 y en 2006, 28 cuadros. En junio de 2007 un cuadro
de la serie de nenúfares de 1904, valuado entre 10 a 15 millones de libras
esterlinas, fue subastado en Sotheby's por 18,5 millones de libras esterlinas.
El comprador fue un coleccionista asiático. Se convirtió en el cuarto cuadro
más caro de Monet, solo superado por el cuadro de nenúfares Le Bassin aux
nympheas que en 2008 alcanzó 51,7 millones de Euros en la casa de subastas
Christie’s; el cuadro Puente de ferrocarril en Argentuil, que se vendió en mayo
de 2008 por 41,4 millones de dólares, también subastada por Christie’s; y un
cuadro de nenúfares de 1900 que fue subastado en Sotheby’s en 1998 por 19,8
millones de libras esterlinas.
Influencia
Las obras de
Monet son usadas con frecuencia en calendarios y postales, formando de esa
manera parte de nuestra vida cotidiana. Además, Monet y su obra fueron una
fuente de inspiración para otros impresionistas.
Literatura
El autor francés
Marcel Proust se dejó inspirar por la obra de Monet. Proust era afín al impresionismo
en general y en particular admiraba las obras de Monet. Aunque no las menciona
específicamente, hay paralelismos temáticos en sus escritos con la obra de
Monet. Proust describe en su novela En busca del tiempo perdido fenómenos que
Monet captura en el lienzo. El narrador da sus impresiones de las nubes y del
mar en el balneario ficticio de Balbec. En Jean Santeuil, novela fragmentaria,
el mismo Proust menciona a Claude Monet varias veces cuando un coleccionista de
Ruan compra algunos de sus cuadros. El narrador describe con ese motivo los
sentimientos que en él despiertan cinco cuadros del pintor.18 También en la
novela Sodoma y Gomorra, Monet es nombrado en conjunción con la exclamación,
«Oh, estas catedrales!»
Pintura
Claude Monet fue
plasmado en varios cuadros hechos por sus amigos del grupo de artistas
impresionistas. Pierre-Auguste Renoir lo retrató tres veces. El primer cuadro,
del año 1872, lo muestra sentado fumando una pipa y leyendo el periódico. En el
segundo cuadro, del año 1873, se ve a Monet pintando en su jardín. En el tercer
cuadro, de 1875, se muestra a Monet de pie, con un pincel y una paleta en las
manos. También Édouard Manet retrató a Monet en un cuadro que lo muestra con su
esposa Camille, sobre la barca-atelier que usaba para pintar sobre el agua.
La influencia de Monet se puede ver en varios artistas
modernos. Las gruesas texturas de color de Jackson Pollock recuerdan las obras
tardías de Monet. La serie “Flores” del artista pop, Andy Warhol fue inspirada
en la serie de cuadros de nenúfares de Monet, y puede ser vista en el Museo de
arte moderno de Nueva York.
Cine
En la película del año 1915 del director Sacha Guitry, Ceux
de chez nous, se valora la vida cultural francesa durante la primera guerra
mundial. La película se concentra sobre todo en Renoir, pero también se
contempla a Degas y a Monet, a quien se le observa mientras pinta uno de sus
cuadros de nenúfares.
El cielo en la pintura de Monet, El puente de Argenteuil
(1874) es mencionado en la película Vanilla Sky del año 2001. El protagonista
vive en un mundo creado por su imaginación que se diferencia de la realidad por
tener un cielo de color vainilla, como en la obra de Monet.
Antes de esto, una de sus obras es usada como objeto en la
película El Caso Thomas Crown (1999), en donde un millonario norteamericano
obsesionado con el arte roba una pintura solo por diversión.