Un lugar de reunión, para cantar, payar, decir poesías y mostrar nuestras tradiciones,
nuestros artistas tanto de FOLKLORE como de TANGO.
Un bolichopulpería para mostrar las tradiciones argentinas, nuestras costumbres, leyendas, nuestros pájaros, nuestros árboles, flores, y paisajes.
...y de otros pagos también... por qué no?? conocer otras culturas...
Un lugar para compartir... tomar mate, o un vino en amistad.
que anduve siempre entre tangos, y en mi canción están la voz y la emoción que late en todos los barrios.
Voy a cantar lo que siento,
el alma puesta en los labios, y con lenguaje de arrabal y bandoneón hablará mi corazón.
Dicen que el tango está bajo...
dejen que sigan hablando que el tango es parte del pueblo, su vida misma... muchachos. Mientras una sola madre por el hijo esté velando y en un zaguán en tinieblas busque refugio el amor. Un amigo que se fue y un bohemio en el estaño, y la espera de una alfombra de puchos junto al buzón. Mientras queden fabriqueras que son flores de los barrios y el corazón nos entregan como nadie más lo da. Mientras quede un solo fueye, mientras quede un solo patio vengan los ritmos que quieran, que el tango no morirá.
En cada nota de tango
hay un dolor escondido, cada compás es un pedazo de ilusión, de fe... de angustia... de olvido.
En cada verso hay un sueño
por el amor encendido y en cada pecho para el tango hay un rincón palpitante de emoción.
TOMA RADIAL varios temas No me esperes esta noche No quiero perderte.... MIENTRAS QUEDE UN SOLO FUEYE ORQUESTA DE ARMANDO CUPO
Un día como hoy.... 20 de agosto.... pero de 1912....nacía MARIO SOTO
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Biografía de MARIO SOTO, escrita por Abel Palermo
publicada en la página webb TODOTANGO.
Poeta, glosador y actor
(20 de agosto de 1912 – 20 de abril de 1995)
Nació en la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires. Desde niño tuvo inclinación por la poesía. En las fiestas escolares, siempre era el alumno convocado para los recitados conmemorativos.
Ya adolescente, comienza a escribir versos y después, pequeñas obras de teatro que eran puestas en escena en clubes o escenarios barriales, incluso dirigiendo su propio grupo de teatro independiente.
A fines de la década del 30, decide radicarse en Buenos Aires, con la idea de participar como actor o guionista, con suerte diversa, hasta que traba una gran amistad con el bandoneonista Alfredo Attadia, quien lo presenta al maestro Ángel D’Agostino. Inmediatamente, se hizo representante de la orquesta y también, su presentador en las actuaciones.
Con la voz de Ángel Vargas registran en octubre de 1941, el primer tema grabado con versos de Soto, la milonga “Compadreando”. Y, en diciembre, de los mismos autores, “El Yacaré”, dedicado al jockey, Elías Antúnez. El año siguiente, y con la participación del bandoneonista Ismael Spitalnik, graban el bello tango poco difundido, “Todo terminó” y, finalmente, “Me llaman tango”, con Emilio De Caro.
Vargas y Attadia se desvinculan de D’Agostino para formar su propia orquesta, y con ellos se va el letrista para cumplir las mismas funciones de antes. Esto duró poco tiempo, ya que el cantor vuelve con el director de sus grandes éxitos. Después de este intento, se vincula con Pedro Laurenz.
En 1949, por recomendación de Spitalnik, se integra a la orquesta de Osvaldo Pugliese en donde llegaría su consagración definitiva, cuando en julio de 1951 graban con la voz de Alberto Morán, “Pasional”, uno de los tangos paradigmáticos del repertorio popular. Esta obra también significó un paso trascendental para el cantor, instalándose como uno de los tangos románticos más requerido por el público. El dramatismo de sus versos y la genial interpretación de Morán, resultaron una fórmula perfecta.
Después vino otro registro de un tema suyo, también con música de Jorge Caldara: “Por pecadora”.
A partir de 1954, “El Flaco” comienza su etapa como solista y encarga a Armando Cupo la dirección de su orquesta y a Soto, su representación y la conducción sus actuaciones.
Morán graba dos veces más en su carrera “Pasional”, en 1955 con Armando Cupo y, al final de su carrera, en 1986 con el acompañamiento de la orquesta de Alberto Di Paulo. También interpretó con éxito otro tema de Soto, el tango “Muchachita de barrio”, una pintura de la época, romántica y muy representativa de su estilo, musicalizada por Cupo. Además, hicieron juntos la letra de “Mientras quede un solo fueye”. Otra obras suyas que llegaron al disco, “Juntos” y “Una vida más”, ambas con música de Cupo y registradas por Morán.
Pasaron algunos años y Soto emprende un largo viaje a Europa y radicándose en España, donde logra instalarse como actor y poeta. Trabaja en el cine y en distintos espectáculos.
En 1988 regresa a la Argentina y decide instalarse en su ciudad natal, donde pasa sus últimos años dedicado a escribir. Publica un libro titulado “Pobre Cristo”.
Muere a los 82 años y quedan en mi recuerdo los años de la juventud y su vibrante voz, anunciando: «¡Se presenta nuestro tango, es Osvaldo Pugliese y sus muchachos!»
Música: Alberto Morán - Perla Lorenzo Letra: Alberto Morán - Mario Soto
Vengo a decir con orgullo que anduve siempre entre tangos, y en mi canción están la voz y la emoción que late en todos los barrios.
Voy a cantar lo que siento, el alma puesta en los labios, y con lenguaje de arrabal y bandoneón hablará micorazón.
Dicen que el tango está bajo... dejen que sigan hablando que el tango es parte del pueblo, su vida misma... muchachos.
Mientras una sola madre por el hijo esté velando y en un zaguán en tinieblas busque refugio el amor.
Un amigo que se fue y un bohemio en el estaño, y la espera de una alfombra de puchos junto al buzón.
Mientras queden fabriqueras que son flores de los barrios y el corazón nos entregan como nadie más lo da.
Mientras quede un solo fueye, mientras quede un solo patio vengan los ritmos que quieran, que el tango no morirá.
En cada nota de tango hay un dolor escondido, cada compás es un pedazo de ilusión, de fe... de angustia... de olvido. En cada verso hay un sueño por el amor encendido y en cada pecho para el tango hay un rincón palpitante de emoción.