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viernes, 12 de diciembre de 2014

NELIDA PUIG, CREER



CREER
Tango
Música: Liliana Vinelli
Letra: Nélida Puig

Creer
en cada paso,
a cada sed de cada día.
Creer, no solo es pan de la poesía,
es comprender y estar de vuelta de esperar
que vengan a ofrecer
la libertad, que es un derecho eterno,
es como el sí, a cada nuevo intento
de sacudir temores de sentir que duelen de raíz...
Es redimir, es aceptar cambiarse de lugar....

Creer
es como un grito del amor
que se aventura sin temor
como la noche hacia la luz...

Es la fuerza de noquear cada fracaso,
es el coraje de insistir.
Creer, no es resignar ni conceder la fe,
es como alzar las ganas que se animan a querer...

Creer
en cada paso,
a cada fe, no es inocencia.
Creer, no es soportar ni estar de olvido,
aún sin alcohol, ausente y gris tras lo que fue
con miedo de seguir.
Es ser feliz, por un derecho eterno
de ser así, como ave de un invierno,
al desafiar, el riesgo de volar al próximo pinar...
Aún sin partir, de este lugar que espera un más acá...

Creer
no es un romántico fulgor,
es casi amigo del dolor
y lo trasciende hasta sin Dios...

Es la magia de crear cada mañana,
es resistir hasta confiar.
Creer, no es resignar ni conceder la fe,
es como alzar la rosa que perfuma hasta morir...

Y volver a vivir.


NELIDA PUIG, EL TANGO Y VOS



EL TANGO Y VOS
Tango
Música: Liliana Vinelli
Letra: Nélida Puig

En cada tango te encontré,
al paso inquieto de algún tren,
que apura el tiempo que va atrás
y se adelanta al que se va,
soñando una vez más.

El tango y vos tienen que ver
con el coraje de mi piel
de andar y desandar igual
caricias que hacen bien o mal
y sin embargo buscaré.

Pero el tango y vos a veces van llorando,
los anhelos que no han sido por matar la realidad,
con un cruel silencio huraño,
al partir como un extraño que no puede recordar.

El tango y vos están en flor,
flor de naranjo y de dolor.
Perfuma y hiere sin querer,
como la rosa de tu piel...
El tango y vos, son cardo y miel.

En cada tango te encontré
al paso incierto de volver,
como algún ciego que al llegar
fumó su miedo en el umbral
soñando y nada más.

El tango y vos tienen que ver
con mi coraje de querer
andar y desandar igual
la soledad que está al final
y sin embargo evitaré.

Porque el tango y vos a veces van llorando,
los anhelos que no han sido por matar la realidad,
con un cruel silencio huraño,
al volver como un extraño que no puede recordar.

El tango y vos están en flor,
flor de naranjo y de dolor.
Perfuma y hiere sin querer
como la rosa de tu piel...
El tango y vos, son cardo y miel.










NELIDA PUIG, TANGO Y DESPUES


TANGO Y DESPUES
Tango
Música: Liliana Vinelli
Letra: Nélida Puig

Es otra la ciudad,
es otro este vivir
de barrio, sin tranvías ni potreros.
Y es otro ese farol, que a veces pide un pie
que apoye su charol en el ayer.

Es otra la ciudad,
es otro su decir,
es otra hasta la fe de los que añoran...
En este ayuno cruel, tan nuevo de encontrar
al tango, que hoy ensaya su después.

Es otra la ciudad,
más negro es el hollín,
es otra la razón de los que esperan.

Y el mismo corazón,
con otra desnudez,
deschava su pasión
de igual carmín.

El tango no murió,
saltó de su postal
en sepia, con destino de universo.
Dos rieles en la piel, eterno de oro y fiel
al eco cardinal que silva el tren.

El tango continuó
el filo del puñal,
constancia de locura entre los cuerdos...
Poetas que a la vez, con versos de un después,
estrenan con su voz otro arrabal.

Es otra la ciudad,
más negro es el hollín,
es otra la razón de los que esperan.

Y el mismo corazón,
con otra desnudez,
deschava su pasión
de igual carmín.